exequias

 

Exequias. Honras fúnebres.

Exequias es una palabra que procede del latín y que hace referencia al cortejo que seguía al difunto durante los funerales y a las ceremonias que se realizaban previas al enterramiento. En la actualidad las exequias son una parte de los funerales que consiste en una ceremonia para despedirnos del difunto antes de su entierro o cremación.

Es una ceremonia religiosa que se suele celebrar en una iglesia o en la capilla del cementerio, aunque también es posible celebrarla en el domicilio particular del difunto.

Por petición expresa de los familiares, las exequias también pueden celebrarse en otros lugares. Durante esta ceremonia es habitual que la sala donde se celebra se decore con flores y se encienden cirios por el difunto.

¿En qué consisten las exequias?

Las exequias son una ceremonia cristiana que sigue un ritual que consta de cuatro momentos importantes:

PALABRAS DE CONSUELO:
Al inicio de las exequias la comunidad de fieles acoge a la familia del fallecido y la consuela con palabras del Nuevo Testamento sobre la resurrección de Cristo y la vida eterna.

LA LITURGIA DE PALABRA Y ORACIÓN:
está dirigida a todos los fieles.

EUCARISTÍA:
si las exequias se celebran en una iglesia, los fieles comulgan en honor al difunto.

RITO DE DESPEDIDA:
la comunidad se despide del difunto antes de que reciba sepultura. Se pide por el perdón de los pecados del difunto y se le asperge con agua bendecida. Para finalizar se reza una oración pidiendo a Dios que abra las puertas del cielo al difunto y consuele a sus familiares.

¿Es posible realizar exequias laicas?

Cada vez son más comunes los entierros laicos y es posible realizar unas exequias que no sean religiosas.Las exequias laicas nos permiten despedirnos del difunto de una forma parecida a las exequias religiosas: durante esta ceremonia se realizan lecturas en prosa y poesía sobre la muerte y es muy habitual que los familiares y amigos dirijan algunas palabras a los asisentes recordando al difunto. Después se procede a la despedida del difunto, a la que siguen unos minutos de silencio y unas palabras finales de agradecimiento a los asistentes. En este tipo de exequias están permitidas las oraciones si se solicitan.