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Frases para personas fallecidas

Después de la muerte de un ser querido pasamos por una etapa de duelo en la que aceptamos su muerte y nos acostumbramos a su ausencia.

Son los momentos más duros, cuando nos damos cuenta de que la persona que hemos perdido ya no está y es difícil encontrar consuelo para superar la pérdida.

Las frases para personas fallecidas nos ayudan en estos momentos y nos hacen reflexionar sobre los momentos que hemos vivido y el legado que el difunto nos ha dejado.

Frases para personas fallecidas: el consuelo del recuerdo

Cuando alguien que amas se convierte en un recuerdo, el recuerdo se convierte en un tesoro.
Anónimo.

La pérdida se lleva lo que no fue, pero nosotros permanecemos con lo que disfrutamos.
Mario Rojzman.

Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
Helen Keller.

La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.
Isabel Allende.

La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
Cicerón.

Las personas olvidarán lo que expresaste, lo que inventaste, pero jamás olvidará lo que les ayudaste a apreciar.
Maya Angelou.

Frases para personas fallecidas: la ausencia

La muerte no se lleva a los seres amados. Al contrario, los guarda y los ennoblece en la memoria. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
François Mauriac.

Los que amamos nunca nos dejan realmente. Hay cosas que la muerte no puede tocar. Jack Thorne.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
Leonardo Da Vinci.

Vivir en corazones que dejamos atrás no es morir.
Thomas Campbell.

evolucionar después de ella.
Elizabeth Berrien.


Frases para personas fallecidas: el pesar del duelo

Hay un carácter sagrado en las lágrimas. No son la marca de la debilidad, sino del poder. Ellas hablan más elocuentemente que diez mil lenguas. Son mensajeros de un dolor abrumador … y un amor indescriptible.
Washington Irving.

Es tonto e incorrecto llorar a los hombres que murieron. Más bien debemos agradecer a Dios que tales hombres vivieran.
George S. Patton.

Recuérdame con sonrisas y risas, porque así es como los recordaré a todos. Si solo puedes recordarme con lágrimas, entonces no me recuerdes en absoluto.
Laura Ingles Wilder.

Las lágrimas son un regalo de Dios para nosotros. Nuestra agua sagrada. Nos sanan a medida que fluyen.
Rita Schiano.

Únicamente aquellos que evitan el amor, pueden evitar el dolor del duelo. Lo importante es crecer, a través del duelo, y seguir permaneciendo vulnerables al amor.
John Brantner.

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
Alphonse de Lamartine.

Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
Platón.

La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto.
Baltasar Gracián.

Como un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.
Rabindranath Tagore.