Azucena

Azucena

 

La azucena es una planta que pertenece a la familia de las liliáceas o lirios y de la que podemos encontrar más de 100 especies distintas. Son originarias de la zona mediterránea y se pueden encontrar sobre todo en Europa y Asia. Sus flores son grandes y llamativas, con la forma similar a la de una trompeta y exhalan una fuerte fragancia, sobre todo por las noches. Las flores de la azucena nacen en racimos que pueden acumular hasta quince florecillas, tienen seis pétalos y pueden encontrarse en blanco, amarillo, anaranjado, rosado y púrpura.

 

 

¿Para qué se utilizan las azucenas?

 

Las azucenas suelen tener principalmente uso decorativo y podemos verlas como protagonistas tanto en ramos de flores como en centros de mesa. Es una flor muy habitual en los ramos de novia y en las decoraciones para bodas por su belleza y elegancia. Por su aroma intenso y fragante, la azucena también se utiliza para crear esencias para perfumes.

 

 

¿Podemos cultivar azucenas?

 

La azucena es una flor que necesita la luz de sol , aunque puede recibirla de forma directa, no es recomendable un exceso de sol para que la planta no pierda sus colores vivos. Lo más adecuado es mantenerla la mitad del tiempo entre sol y sombra. Es una planta de clima cálido, pero es preferible que la temperatura no sobrepase los 27ºC. La azucena florece en verano por lo que el mejor momento para plantarla es en septiembre y octubre. Esta planta necesita un riego generoso y constante, sobre todo en los primeros 20 días después de plantar el bulbo.

 

 

El significado de la azucena

 

La azucena es la flor que simboliza la inocencia, la pureza y la elegancia y se utiliza para expresar el amor más puro y delicado. También es un flor vistosa y elegante y por ello que es muy utilizada en las bodas. En la mitología la azucena se relaciona con la leche materna por su color blanco característico y es por ello una flor que también simboliza la inocencia de los niños y es muy utilizada en bautizos. En Mesopotamia a la azucena también se la relaciona con el mundo del más allá y es una flor que simboliza renacimiento, por lo que también se la ve con frecuencia en los cementerios.